Cómo filtrar 200 candidaturas sin perder la cabeza

Nadie lee 200 currículos de verdad. Esto es lo que pasa en realidad, y una salida que no consiste en contratar al que llegó primero.

2 min de lectura

Publicas una oferta. Se apuntan 200 personas. Y tú ya tienes un trabajo a jornada completa.

Lo que pasa después es esto, y seamos sinceros, sabes que pasa.

Lo que nadie admite sobre leer currículos

Los primeros 20 los lees con cuidado. Con mucho cuidado. Te sientes bien.

Por el 60 ya solo miras nombres de empresas.

Por el 120 miras cuántas páginas tiene y decides en cuatro segundos.

Por el 180 te duele la cabeza y apruebas a cualquiera que estudiara en un sitio que te suena.

La última persona que se apunta pasa por un proceso completamente distinto al de la primera. Mismo puesto, mismo rol, listón radicalmente distinto.

Por qué esto es peor de lo que parece

No es solo injusto. Es caro.

  • Tu mejor candidata puede ser la número 147
  • Quien se apunta más rápido suele ser quien está ahora sin trabajo, que no es lo mismo que quien es mejor
  • Escribir buenos currículos y hacer buen trabajo son dos habilidades, y en un PDF solo se ve una
  • Acabas entrevistando a cinco personas que son buenas escribiendo currículos

Y luego empiezan las entrevistas de verdad. Treinta minutos cada una. Cinco personas. Más cuadrar agendas, que no se sabe cómo tarda más que las propias entrevistas.

Una primera ronda que aguanta el volumen

La solución no es leer más rápido. Es no leer, al principio.

Dale a todo el mundo la misma conversación corta, antes de mirar un solo currículo.

No un formulario. Una conversación, donde alguien pregunta por su experiencia real y repregunta cuando la respuesta es vaga. Diez minutos. Que la hagan a las once de la noche si quieren.

Después lees currículos. Pero lees 15, y de cada uno ya sabes algo real.

Qué puntuar

Elige tres cosas. No doce. Tres.

Para casi cualquier puesto es algo así:

  • ¿Lo han hecho de verdad o lo han leído?
  • ¿Saben explicar una decisión que tomaron y por qué?
  • ¿Quieren este trabajo o cualquier trabajo?

Puntúa cada conversación con esas tres, igual, siempre. Ahora tu lista corta es una lista corta, no una lista de quien se apuntó un martes.

La parte de la equidad, rápido

Las mismas preguntas para todos. La misma puntuación. Nadie cae en manos de alguien cansado a las seis de la tarde.

En muchos sitios esto ya no es un detalle bonito, empieza a ser una expectativa legal. Mejor ir por delante.

Eso sí, una cosa. No dejes que la nota decida sola. La nota elige con quién hablas, una persona decide a quién contratas. Esa diferencia importa más de lo que parece.

Sí, esto es lo que construimos

ColloAI hace justo esa primera ronda. Las mismas preguntas para los 200, repreguntas cuando la respuesta se queda corta, puntuación sobre las tres cosas que elegiste.

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